"Mi nombre es Mal... Y esta es una parte de mi historia. Al menos la parte que no me importa compartir con nadie. El resto son pequeñas cosas privadas, que también tienen nombre. Pero esas, no te las voy a contar aquí."

Anotaciones anteriores

sábado, 31 de marzo de 2007

· Correr es de cobardes. Eso decimos como si fuera un chiste. Pero hay días como el de hoy, que lo mejor que se me ocurre al levantarme, es irme a correr un rato. Eso me mantiene un poco en forma, abre los pulmones y quema toxinas. Aleja el mal humor, o, al menos, el humor extraño. He tenido un sueño raro y así de raro me he levantado.

En el sueño, una niña pequeña, vestida con un trajecito blanco y una rebeca de color rosa, esta parada al borde de un camino de tierra. Hay hierba y plantas y zarzas tras el camino. La niña juega con unas pequeñas bolas de color rojo, que a ratos parecen cerezas, a ratos, cuentas de un collar. Una de las bolas se escurre ente sus dedos y la niña se agacha, divertida, a cogerla. De pronto levanta la vista. Ante ella, muy cerca de su rostro, un enorme perro, de color pardo, la olisquea con su enorme hocico. La niña se queda quieta, paralizada por el miedo. El perro abre su bocaza y enseña los dientes, mientras la lengua cae por un lado de su boca. La niña rompe a llorar, muerta de miedo ante aquel monstruo tan grande que parece que va a comérsela. Y su llanto no parece tener consuelo. La niña no se ha dado cuenta que el perro menea el rabo. La niña no sabe y no entiende, que el perro no quiere hacerle mal alguno. Que sólo se ha acercado para ver como está y jugar con ella. La niña no entiende nada de esto. Tan solo se ha asustado y no para de llorar. Así, con los lloros de la niña en mi cabeza, me he despertado. Un sueño raro. De los que hacen que me despierte mal y a disgusto. Por eso he salido a correr. Para tomar aire.

Quizás tenga que ver con que anoche fue una noche rara de trabajo. Quizás tenga que ver con este tiempo raro también. No lo sé, pero de verdad que no me gusta un pimiento soñar con cosas así. Y menos, despertarme en medio de uno de estos sueños. Me borran la sonrisa de la cara y me cuesta recuperarla.

Veremos como se da esta noche.