· "Buenos días mundo, aquí está tu héroe favorito". Eso solía decirme hace tiempo, cuando me levantaba del poco descansado sueño de día. Hoy lo he repetido ante el espejo. Los espejos no engañan. Ya no hay la misma ilusión de hace tanto tiempo. Ni la cara es la misma. Cuando algo se rompe dentro de uno, pero romperse de verdad, de forma que te desliga del mundo, al menos de la vida tal y como la conocías. Cuando se enciende una luz que no sabías que existía y todo tiene el sabor de la ceniza en la boca, y las cosas ya no son como creías que eran. Cuando todo eso ¿como seguir adelante un día y otro día? ¿de donde sale la fuerza para dar ese primer paso, al despertar, que inicie el camino?.
Del instinto de sobrevivir, que se agarra a la rutina más pequeña, o la incertidumbre más idiota y pasajera, o la novedad con menos luz que has visto en tu vida, pero que esta ahí y parece real. De la semilla más pequeña, nacen los bosques. Eso es lo que me dice el instinto. Por eso vuelvo a levantarme cada mañana y, hasta que aparece esa incertidumbre, esa novedad, me agarro a la pequeña rutina de mis horas.
No fue mala noche la de ayer. Nunca lo es. Siempre puede ser peor. Problemas con los intercomunicadores, como siempre. Problemas con la listas de invitados, de VIPS, y de personajes que aparecen a última hora, como siempre. Nuestro mayor peligro, como siempre, la estupidez que rebosa en el ambiente. Dos de los chicos nuevos, no me acaban de gustar, van muy de machitos por la sala y eso no es bueno para el trabajo. Lo nuestro es contener y aplacar los ánimos. No calentar al personal, ya de por si bastante estúpido y caliente. Rubén esta contento con el trabajo que hago y no me replica en nada ni me niega nada que le pida. Confía en mí y sabe lo importante que es la seguridad en un local así. Eso esta bien. A mi también me gustaría estar así de confiado, pero tengo dudas. Siempre las tengo. Soy muy puntilloso con el trabajo y exijo lo que nadie, eso lo se. Pero los chicos responden y el resultado está a la vista. Temo el día que no tenga dudas, en que me confíe tanto, que no las vea venir, porque ese día estaré muerto.
Tomo el segundo café del día. Fumo un cigarrillo. Todo esta bien. No tienes una mala vida, Mal, me digo. Hay gente a tu alrededor que confía en ti y te quiere. Dales un respiro y confía y quiérelos tu también. Date un respiro, Mal, y sonríe. Estas vivo un día más y eso si es un autentico regalazo.
Date un respiro, Mal.
"Mi nombre es Mal... Y esta es una parte de mi historia. Al menos la parte que no me importa compartir con nadie. El resto son pequeñas cosas privadas, que también tienen nombre. Pero esas, no te las voy a contar aquí."