"Mi nombre es Mal... Y esta es una parte de mi historia. Al menos la parte que no me importa compartir con nadie. El resto son pequeñas cosas privadas, que también tienen nombre. Pero esas, no te las voy a contar aquí."

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martes, 8 de mayo de 2007

. Dias raros. En resumen: un entierro, una gripe, mucho trabajo, una faringuitis, la visita del Tio Benito. No todo por este orden, pero más o menos así. Del tio Benito hablaré otro día. Es una buena historia, bueno, todo él, en si mismo, es una hitoria. El caso es que entre una cosa y otra he estado alejado de estas líneas y de los libros por unos días. No viene mal un descanso de vez en cuando.

Ayer, ya recuperado, volví al gimnasio. Tenía ganas. Es como tener el mono de algo que te gusta. Coincidí con el chico nuevo que prepara Lito, y le hice con gusto de sparring. Esta vez, despues de haberlo nokeado aquel día, el chico se empleó a fondo, sin miedo, y me dió una buena paliza y un montón de trabajo. Es bueno de verdad, aunque el no lo sepa aún y se mueva tan inseguro. Total que salí contento y cansado. Luego paré en una cafeteria y mientras merendaba, estuve leyendo un buen rato. Otra cosa de la que tenia ya mono y a la que volví con gusto. Por la noche salí a dar un paseo y, aunque no suelo hacerlo más que de vez en cuando, fuí a bailar y tomar una copa. Me sentía en plena forma, y, lejos de la fiebre, las toses y las mucosidades, casi eufórico por estar así de bien y vivo. Crucé un par de miradas con unos hermosos ojos de miel caliente y cabello rizado. Acabamos bailando, charlando un rato y en su cama. Otra cosa que ya me hacia falta y de la que, al contrario que el gimnasio y los libros, no es que le tenga mono. Es que no sabría vivir sin ello.

De madrugada, despues de vestirme y antes de despedirme, le he preguntado por su nombre. "¿De verdad te importa? no creo que vayamos a vernos". "No es por eso, es que me parece importante saber el nombre de las cosas y las personas". "Bueno, llamame como quieras, ¿que nombre me pondrías?" "Elena", se me ha escapado de entre los labios, sin siquiera pretenderlo y me he quedo un momento en suspenso. "¿Así se llama quien te rompió el corazón?, así que al fin y al cabo tienes tus secretos....". "No, nada de eso... no me rompió el corazón... fue peror, un millón de veces peor que eso...". "¿Y que puede haber peor que eso?". "La vida. Es lo que ella me dió. Y luego desapareció para siempre...". "¿Y por que te la he recordado?". "Tu pelo, es rizado como el suyo.....".

Y en ese estado de ensueño, he caminado de vuelta a casa. No acostumbro a volver sobre mis pasos. Pero es que hay pasos y pasos. Y este dejó una huella bien profunda. A ver si el sueño logra llevarsela.